*reverencia*
Noble señor, tenga su merced un fuerte abrazo de su servidor. Las disculpas del caso por la tardanza, pues mis menesteres académicos me han impedido felicitar a su merced en su natalicio.
Quiero permitirme dirigirle unas palabra, pues Su merced, con todo y que el tiempo daña hasta las piedras, no deja de calar hondo en mi memoria como el gran hermano de todos y el gran camarada que conocí aquella noche, en aquel viejo motel de caos y niñas lolis que su merced y su servidor llamamos con dos letras.
Mucho me gustaría poder haberle dado al menos el saludo cordial y el apretón de manos de buenos caballeros (que somos) a esta altura de nuestra madurez. Mas su merced comprendera que la distancia física es solo excusa de débiles y ebrios para no estrechar las manos como camaradas, compañeros de batallas y tragos, hermanos de raza y hasta viejos amigos. Tenga Su merced, entonces, una fotografía de mi mano:
Como Su merced merece algo más que solo mi humilde (y velluda) mano, pero no tengo hembras de mi familia que ofrecerle, sírvase Su merced a deleitarse de estas imágenes que he seleccionado para usted, cada una representando un poco de lo que definiría nuestras conversaciones en el pasado:
Ignoremos el hecho de que todas vienen de la misma página. Esa última... no tengo ni la menor idea de porqué la puse lol. Solo sentí que debía.Espero Su merced se sienta satisfecho con esto. No obstante, un último presente. Algo más tradicional, mundano, plebe. Un pastel de cumpleaños, de parte de su servidor:
Y, por supuesto, un trago de la bebida de tio Pepito. Pero supongo que Su merced habrá notado que está al comienzo de este mensaje.
Para finalizar, espero Su merced haya tenido un gran cumpleaños. Su servidor le recuerda con cariño, caballerosidad y mucha pastarafa (???).