Señorito, es una lástima no haberlo podido felicitar en su mero día, pero usted sabe que después de más de 1000 años de existencia, uno tiene sus ocupaciones...
En fin, me gustaría poder darle como regalo la juventud eterna, pero pues las distancia y el sol lo impiden, no vaya a ser que esta vampirita se achicharre antes de llegar

Por lo que no me queda más que, desde este cuarto oscuro, desearle feliz cumple. Que se la haya pasado usted bien, en compañía del vino, o de un pastel en el peor de los casos.
Que Dios lo bendiga y que siga resintiendo la resaca, si la tuvo. Y si no, ¡Pues que siga la diversión!
Saludos.