Es ridículo, y ya Italia suma bastantes "ridículos" en los últimos años, como si fuera una síntesis de lo que es Berlusconi como político más prominente.
Creo que todo se sintetiza a lo que dice en una parte: ¿y qué tal si llamamos al italiano "lenguaje de gemidos y gruñidos", por su acento extravagante???
En fin... ojalá que la iniciativa internáutica sirva para algo; y ojalá de una vez y para siempre dejemos de ser tan conservadores y tan cínicos a la hora de opinar de los cambios sociales, o de las diferencias culturales, o las diferencias en sí (como lo son las diferencias entre un sordomudo y un no sordomudo).
Saludos.