Engaraminiar1. Pintar paredes con crayones amarrados de diversos colores.
2. Echarle la culpa a un familiar menor (dícese hermano, primo, sobrino, ahijado, nieto, bisnieto, tataranieto, etc.) del hecho descrito en el punto anterior.
3. Ser sorprendido en el acto descrito en el punto uno.
La palabra
engaraminiar, considerada como la más compleja del moxodiccionario, tiene su origen en diversas raíces del moxo arcaico:
-> Prefijo
en (significa en xD)
-> Sustantivo
garas, garamius (superficie)
-> Verbo
minil (pintar)
Engaraminiar, por lo tanto, es un verbo moxo que proviene de raíces no evolucionadas.
HistoriaEl primer moxo que utilizó este término fue Moxilópodo I, rey de Proto-Guacanaste, por el año de 2945 a. C. según nos informan las fuentes documentales. Se dice que Moxilópodo I invirtió todos sus gazapos en la remodelación de su palafito: hizo cambiar las cortinas de su enorme cuarto, alfombrar el suelo con piel de garrobo y tapizar las paredes con dibujitos que, hasta el momento, son de origen desconocido (se dice que los dibujos corresponden a la representación del rostro de Godzimaximus Garrobi, el dios garrobo de la
rudeza, ahora conocido como el tatarabuelo directo de Barney).
Cuentan las piedras escritas por los sabios que el primogénito del rey, Moxilópodo II.1, estaba tan aburrido en su palafito que decidió ir con su maestro de artes paleolíticas para pedirle consejo. El maestro, al no saber cómo entretener al muchacho, le enseñó los objetos sagrados de la pintura protomoxa: unas barritas coloridas que dejaban su huella en toda superficie que se le pusiera enfrente. El muchacho, emocionado al descubrir el máximo secreto del arte moxo, decidió ayudar a su padre en el decorado interior del palafito mayor de Proto-Guacanaste.
Cuando el rey Moxilópodo I vio el desastre, regañó a su primogénito, quien lo único que pudo hacer fue echarle la culpa a su hermano menor, Moxilópodo II.2, quien fue deslindado de toda responsabilidad por Godzimaximus Garrobi, quien declaró en contra del hijo mayor. Como castigo, el dios de la
rudeza castigó al hijo con el don de la
rudeza: una bandera que poseía todos los colores sagrados y que debía cargar en cualquier momento.
Se dice que, desde entonces, muchos habitantes del país moxo tienen la
rudeza en la sangre por herencia directa de Moxilópodo II.1. Aún no se descubre quiénes son sus descendientes directos, pero sabemos que existen cerca de nosotros.
Cita recordada de ese momento ejemplar“¡Conchesumare! ¡No engaraminies mis bellas paredes ;O;!”Imágenes
Símbolo de los descendientes de Moxilópodo II.1

Gesto del rey cuando vio sus tapices engaraminiados.

Cara de Moxilópodo II.1 cuando el dios Godzimaximus Garrobi le dijo que le daría el don de la rudeza por atrás (lol)

Una parte del tapiz del palafito del rey Moxilópodo I antes y después de ser engaraminiado.