Lo más curioso de días como este es que hay gente, en su mayoría dueños de un cinismo casi cancerígeno, que reniegan su existencia. Y la existencia de un día así tiene toda razón de ser: como una reivindicación por años (siglos) de injusticias de género, y que aún hoy en día podemos ver, directa o indirectamente.
¿Cómo negar un día para recordar que a las mujeres hace cien años (en muchos lugares, bastante menos que eso) no se les dejaba votar? ¿Ni trabajar, ni formar parte de la sociedad más que como un objeto decorativo? ¿Y cómo negarlo sabiendo que aún hoy en día la mujer es víctima de discriminación y/o violencia, directa o indirectamente? Algo tan sencillo como la existencia de trabajos que una mujer no puede realizar sólo por ser mujer, así como la existencia de otros que puede hacer (u obtener) sólo porque es mujer, es una forma de discriminación.
Pero bueno, tampoco es cuestión de hablar de eso.
Feliz día a todas las mujeres del Recinto y del Mundo que se hacen valer ya no como tales, sino como individuos íntegros, que a fin de cuentas es lo que importa. Sean trabajadoras o no, porque el origen del día es la lucha por el derecho a trabajar, pero el trasfondo es la lucha por ser iguales.
Y para que el único machismo que exista sea ese estúpido machismo de galantería de bobos, y ningún otro

¡Un abrazo afectuoso a todas las mujeres, madres, hijas, hermanas, amigas, parejas, compañeras, conocidas y por conocer!